Stratos - casi listo para despegar

Ensayando el salto, puliendo el aterrizaje

Durante la última semana de mayo, el equipo de Red Bull Stratos condujo tres importantes pruebas:


· El step-off de la cápsula
· Saltos en bungee dentro del traje espacial presurizado para practicar la técnica del step-off.
· Paracaidismo a gran altura, usando por primera vez el traje espacial presurizado.


Step-off de la cápsula: En la instalación Aeroespacial Sage Cheshire en Lancaster (California), la cápsula pendía de una grúa de 40 mil toneladas con el fin de simular la suspensión del tren aéreo de globo, y Baumgartner practicaba sus movimientos de entrada, salida y stepping-off.

El propósito era determinar cómo la nave reacciona ante el movimiento de Baumgartner, y averiguar si esas reacciones pudieran comprometer su descenso. Incluso una caída relativamente suave creada por un step-off impreciso podría no sólo obstruir la habilidad de Baumgartner para romper la barrera del sonido, sino también provocar que su cuerpo girara rápida y peligrosamente una vez que éste alcanzara un nivel de alta densidad en el aire.

“No teníamos idea de qué pasaría con la cápsula una vez que él se levantara de su asiento, caminara y saliera,” menciona Luke Aikins, el Estratega Aéreo y Consultor de Skydive de Red Bull Stratos. "Estábamos preocupados de que en caso de moverse la cápsula, él no pudiera tener una salida exitosa… Pero resultó bastante estable, así que pudimos descartar esos factores.”

Técnica de step-off: saltos en bungee. La escena se volvió surreal cuando un grupo de expertos aeroespaciales y pilotos de prueba -incluído Joe Kittinger, quien posee los récords que Baumgartner intenta romper- se reunieron en un desértico terreno en Lancaster para presenciar algo nunca antes visto: un salto en bungee en un traje y casco espacial presurizado.

“Normalmente uno no pensaría en un salto en bungee como preparación para un salto de gran altura, pero esto le brinda a Felix la sensación de lo que ello significa y de cómo controlar su rotación al frente”, comenta Art Thompson, Director del Proyecto Técnico de la misión.

Después de realizar múltiples saltos desde una canasta localizada en una grúa suspendida a 200 pies de altura, la técnica de salida de Baumgartner evolucionó hacia lo que un miembro del equipo describió como 'perfecta'. “Aún hay una incógnita, qué pasará con mi cuerpo cuando rompa la velocidad del sonido; pero por lo menos trataremos de averiguar si soy capaz de manejar el step-off ”, declaró Baumgartner.

Paracaidismo a gran altura: El final de la semana de pruebas consistió en una serie de saltos en paracaídas sobre el desierto de Perris en California, alcanzando aproximadamente los 26 mil pies de altura. Esta prueba, realizada el 27 de mayo, fue el seguimiento de una práctica similar de vuelos llevada a cabo durante el comienzo de la primavera. En esa ocasión, Baumgartner se frustró por la incomodidad de su equipo, especialmente porque la mochila que llevaba en su pecho -un centro de tecnología vital para el descenso- le atascó el casco, tuvo un inhibido movimiento corporal durante el descenso y además le bloqueó la visión al momento de aterrizar.

Los objetivos consistían en ejecutar un perfecto step-off por la puerta trasera del avión; evaluar el control corporal en diferentes posiciones con el traje completamente presurizado; experimentar la decompresión del traje durante el descenso; y probar un nuevo sistema colocado en el pecho de Baumgartner que le permite moverse hacia un lado para poder ver la línea de aterrizaje. La técnica de Baumgartner y las alteraciones al equipo hicieron una mejora mucho más armoniosa, por lo que se alcanzaron todos los objetivos.

“Cada vez que practicas algo, aprendes mucho más de ello”, comentó felizmente Baumgartner desde el campo de aviación. “Luego regresas a las instalaciones de trabajo, y haces ciertas modificaciones. Cuando regresas lo vuelves a probar, y si todo sale perfecto sigues adelante. Estoy completamente satisfecho con el resultado de hoy. ”

  

 

 

 

Pensamientos de muerte y seguir adelante con la misión

Baumgartner y el equipo de la misión están ajustando los últimos preparativos para la próxima fase de pruebas, un periodo intenso que primero incluirá una cámara de presión para evaluar todos los sistemas de la cápsula en condiciones simuladas a los 120 mil pies de altura, seguido por saltos en globo aerostático.

A pesar de su júbilo con los progresos realizados hasta la fecha, Baumgartner admite que aún tiene momentos de preocupación. Tiene en cuenta que al final no importa la cantidad de pruebas tecnológicas que se hagan, nunca se puede descartar el error humano. “Mi mayor preocupación es la parte más peligrosa del proyecto en la que ni si quiera hemos pensado. Tratamos de pensar en cada contingencia, pero siempre va a haber algo que nunca imaginaste que pudiera pasar. Y eso pudiera matarte.”

Poniendo en evidencia que la muerte está muy presente en su mente, dice: “Me estuve cuestionando si debería o no traerme a mi mamá el día de la misión.” Luego de explicar que ella reside en Austria, continúa: “Si todo va bien, me encantaría tenerla a mi lado, porque la primer persona con la que quisiera platicar sería con ella. Pero si algo sale mal, definitivamente no quiero que esté presente porque no deseo que sea testigo de una fatalidad. Así que todavía no me decido.”

“Si yo pensara que esto es un simulacro de un suicidio, entonces yo -y todos los expertos que conforman a este equipo- nunca hubiéramos tenido algo que ver con esto,” indica el Dr. Jonathan Clark, ex cirujano de la tripulación de la NASA, quien ahora es el Director Médico de la misión. “Tienes a Joe Kittinger, tienes pilotos de prueba… En fin, tienes una gran variedad de expertos aeroespaciales. No estamos haciendo esto como un truco, estamos haciéndolo como una demostración de que un salto desde la estratósfera, una caída libre y un re-ingreso a la atmósfera, son posibles.”

“Las cosas están progresando mucho en términos preparativos de la misión,” confirma Baumgartner. “Pronto esto será real, de modo que estar preparados nos brinda una buena sensación.”

Haciendo hincapié en las aplicaciones potenciales de los datos recabados por Red Bull Stratos, el Dr. Clark continúa, “En este momento, el sistema del trasbordador espacial está certificado a los 100 mil pies. ¿Por qué ahí? Porque Joe Kittinger estuvo ahí. Tienes muchas compañías que compiten por el rol de ser el proveedor comercial de transporte espacial para el turismo, para la ciencia atmosférica, y así sucesivamente. Estos sistemas, particularmente durante la fase de desarrollo y pruebas, necesitan un potente sistema de impulso, y es ahí donde nosotros los pudiéramos ayudar al proveerles el conocimiento que llegáramos a obtener.”

 

Para ver los avances de Red Bull Stratos visita la página: www.redbullstratos.com
 


Comentarios

    Añadir un comentario

    * Todos los campos son obligatorios
    2000 caracteres sólo se les permite entrar :
    Escriba la palabra a la izquierda y, a continuación, haga clic en "Publicar comentario":

    Atículo Detalles